domingo, 7 de abril de 2013

Fisiopatología del cáncer de próstata.

1. Fisiopatología. (6, 7, 8, 9)

El cáncer de próstata está asociado con la pérdida del control del ciclo celular, produciéndose un crecimiento anárquico del tejido prostático. Se observó que la detención del ciclo celular es inducida por altas concentraciones de dihidrotestosterona, una hormona esteroide que en bajas concentraciones estimula el crecimiento de la próstata a bajos niveles. Esta detención es mediada por p27 y p21, que son inhibidores del ciclo celular. Bajos niveles de proteína p27 interfieren con la detención del ciclo celular de las células cancerosas y llevan a la acumulación de nuevas alteraciones genéticas y mayor crecimiento maligno. Por lo tanto, la ausencia o disminución de la expresión de proteína p27 constituye un factor de pronóstico adverso en los pacientes con cáncer localizado de próstata y que fueron tratados de prostatectomía radical. La pérdida de expresión de p27 se correlaciona con conocidos marcadores de mal pronóstico y está asociada con un aumento de riesgo y de recidiva bioquímica (aumento de antígeno prostático específico)

La p27 juega un papel en la regulación del ciclo celular de la próstata y la restauración de su expresión normal es una estrategia terapéutica para manipular el cáncer de próstata.

La vitamina E demostró que inhibe la progresión de tumores y protege contra la carcinogénesis. La vitamina E dispara in vitro fenómenos de apoptosis en células de carcinoma de próstata humano, induce la detención del ciclo celular a través de un aumento de p27 reduciendo así la tasa de crecimiento y progresión de células cancerosas de próstata, lo que respalda la acción preventiva de la vitamina E.

La fisiopatología y consecuencias clínicas son debidas al crecimiento de la glándula prostática, siendo difícil diferenciar de las manifestaciones típicas de la patología benigna y maligna.

Los síntomas que se manifiestan con más frecuencia son los derivados de la obstrucción urinaria y normalmente cuando un cáncer da sintomatología se asocia a un estadio avanzado e implica mal pronóstico

La enfermedad se puede manifestar con uno o varios de los síntomas típicos del síndrome prostático como polaquiuria diurna y nocturna (aumento en el número de veces que el paciente tiene necesidad de ir a orinar)

El cáncer de próstata muestra una tendencia a la testosterona, motivo por el cual recibe un tratamiento hormonal, además de tratamiento quirúrgico y radioterápico. La testosterona, la FSH y la LH son vitales en la regulación y el control de la función sexual masculina, de tal modo que el hipogonadismo es una causa importante de ausencia de libido

***Fisiología

La testosterona es el principal andrógeno circulante masculino, más del 95% es de origen testicular (a nivel suprarrenal se secretan otros andrógenos débiles)

Otras hormonas actúan sobre la próstata: estrógenos, prolactina, tiroideas, del crecimiento, insulina.

La testosterona es transformada dentro de la próstata en DHT (dihidrotestosterona) a través de la enzima 5 alfa reductasa, es esta sustancia la activadora de las funciones prostáticas.

Tanto la próstata como las vesículas seminales, proveen de la mayoría del volumen del semen eyaculado, solo el 1 al 5% proviene de los testículos y epidídimos.

Muchas de las sustancias biológicas de la glándula: prostaglandinas, espermina, ácido cítrico, zinc, fructosa, inmunoglobulinas, proteasas, esterasas, fosfatasas, factores de crecimiento y transformación y por supuesto el antígeno prostático específico están involucradas en la optimización de las condiciones de vida de los espermatozoides y en la prevención de la acción de los agentes patógenos de la uretra y de la vía seminal.

PSA es una proteína producida por las células epiteliales de la próstata, es responsable de la licuefacción del coágulo seminal que se forma en el momento de la eyaculación.

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